Si vives en el sur de Chile, sabes que el frío no vive afuera… muchas veces se cuela dentro de la casa por cualquier rendija o abertura que encuentre.
Aislar los espacios es la solución para evitar la entrada del frío, pero a veces nos congela más pensar en lo costoso que saldrá aislar la casa.
Nada más lejos de la realidad, con pequeños ajustes y los productos adecuados, puedes mantener el calor y reducir el gasto en calefacción.
Aquí te contamos cómo lograrlo.
- Sella puertas y ventanas: el primer gran paso.
Las filtraciones de aire son la principal causa de pérdida de calor, por eso es muy importante sellarlas bien.
¿Cómo detectar si en tus ventanas y puertas hay filtraciones?
Si sientes corriente de aire, si ves pequeños haces de luz a través de las puertas o ves que se las cortinas se mueven, hay filtración de aire.
Para esto, la solución es simple:
- Instalar burletes adhesivos en puertas y ventanas
- Aplicar silicona o espuma sellante en pequeñas grietas.
- Usar selladores en los marcos de las ventanas.
- Refuerza las ventanas sin cambiarlas.
Las ventanas son un factor crítico de pérdida de calor, más si el departamento o casa tiene ventanales.
Algunas opciones económicas son:
- Usar cortinas térmicas.
- Agregar a los visillos, unas cortinas más gruesas.
- Cerrar las cortinas al atardecer para conservar el calor acumulado.
- Aísla el piso y las zonas frías.
El frío también se cuela por el piso y puede que no lo sepamos. Por suerte, aislar el piso no es tan caro si sigues estas sugerencias:
- Instalar alfombras gruesas, incluso en suelos con alfombra de muro a muro.
- Colocar tapetes en la entrada para mejorar el aislamiento.
- Sellar las juntas del suelo y las esquinas con burletes ayuda a evitar que las corrientes de aire frío se filtren.
- Ventila con inteligencia.
Ventilar la casa es necesario para evitar el crecimiento de moho y mejorar la calidad de aire de la casa, pero hacerlo mal enfría la casa. Así que hazlo de esta manera:
- Ventilador 10 a 15 minutos por día.
- Aprovechar las horas con menos frío.
- Evitar dejar las ventanas abiertas por largo rato.
- Optimiza el uso de la calefacción.
Usar la calefacción parece ser la solución cuando hace frío, pero hay que hacerlo bien. Para esto, sigue estas pequeñas sugerencias:
- Mantener en buen estado tu estufa para que funcione a buena capacidad.
- Evitar abrir constantemente puertas en el espacio, para que el calor no se disipe.
- Ubicar la calefacción en zonas estratégicas, para mejorar la capacidad de radiación del calor.
- Seleccionar la capacidad de la estufa, según el espacio que requieras calefaccionar.
Como ves, mantener el frío fuera de tu hogar no requiere grandes obras ni gastos excesivos. Si pones en práctica alguna de estas sugerencias y haces una pequeña inversión en productos aislantes, tu ambiente será mucho más cálido y cómodo.
Nos vemos en el siguiente blog.
