Enamórate de las Lámparas de Techo.

Si te detienes a pensar en una lámpara de techo más allá de que es un objeto funcional, es posible que te llegues a enamorar de cómo su luz transforma el espacio. 

No es solo una luz general que cuelgas del techo, es un objeto escultórico que domina tu espacio, imposible de ignorar por el carácter y personalidad que da a una habitación, estando apagada o encendida.

Aquí te comparto algunas claves para que la veas como una verdadera declaración de tu gusto decorativo.

Mírala como una pieza de arte

La lámpara de techo ocupa un lugar visual privilegiado en el espacio:

  • Atracción vertical: una lámpara de techo es capaz de impactar cualquier espacio. En una habitación pequeña, una lámpara con diseño impactante (como una lámpara antigua, una lámpara de araña moderna, una con múltiples focos o de diseños geométricos audaces) atrae inmediatamente la vista hacia arriba, se roba las miradas, haciendo que el espacio se sienta de revista de decoración.
  • Presencia diurna/vespertina: la lámpara está a la vista siempre, incluso cuando está apagada durante el día, así que elegir los materiales y su forma es muy importante, debe ser deseable a los ojos de quien la mira. Las fibras naturales, el vidrio soplado o los metales con acabados elegantes son ideales para que la lámpara se luzca. De noche, al encenderla, cobra una presencia única en el espacio, idealmente si cuenta con varias luces.

 Debe hacer clic con tu estilo y gusto personal 

Para que el enamoramiento surja, la lámpara debe armonizar con tu entorno y si no lo hace, esta debe ser una decisión pensada. 

Algunos estilos de lámparas de techo:

  • Estilo industrial/Moderno: su estructura de metal es, generalmente, negro, bombillas de filamento expuestas o formas geométricas limpias.
  • Ambiente Cálido/Boho/Natural: los materiales ideales son los orgánicos como el papel de arroz y de fibras naturales como el mimbre, el ratán. 
  • Elegancia Clásica: las lámparas de araña o piezas con detalles en cristal son las preferidas para quienes aman lo clásico.
  • Retro/vintage: para quienes aman esta tendencia, las lámparas de techo descubiertas en venta de antigüedades son las preferidas. Las lámparas retro, también son una buena opción, piezas modernas que imitan la estética vintage. 

Experimenta con la atmósfera

La lámpara de techo apagada es bonita, pero cuando se enciende, sucede el verdadero “flechazo” y para que este flechazo suceda, considera:

Luz cálida: es mejor optar, siempre, por la luz cálida para que los espacios sociales y de relajo sean cálidos. Si se le agrega un timer, mucho mejor, así se podrá realzar o atenuar la luz general de la lámpara, según el momento.

Capaz de luz: si se acompaña la luz general de la lámpara de techo con apliques, focos empotrados, etc. mucho mejor, la atmósfera del espacio mejorará muchísimo.

Dale un toque único

No siempre se encuentra en el mercado la lámpara soñada, es porque a veces, el amor nace de lo que uno mismo crea. Así que basta con tener una lámpara de techo básica y personalizarla según el gusto personal, agregando o cambiando materiales, pantallas, etc. para darle un toque único.

 En definitiva, enamorarse de una lámpara de techo, es rendirse ante este objeto capaz de transformar una habitación, más allá de la iluminación, tiene el poder de dar carácter, diseño y calidez a tus espacios.