Como todo en la vida, siempre hay una segunda parte.
Cuando vas a la ferretería y compras tornillos para tu nuevo proyecto, rara vez se piensa que termina un ciclo de decisión de compra y empieza la ejecución del proyecto.
En el blog de hoy imaginemos ese recorrido que hará el tornillo desde que sale de la ferretería hasta que es parte final de tu proyecto.
Del estante al terreno
Una vez elegido, el tornillo se convierte en parte de un proyecto que está por suceder. De la ferretería viaja al bolsillo o guantera del auto o en un bolso de trabajo. No va solo, va acompañado de planos o ideas en la cabeza de quien lo compró. Con el tornillo ya en las manos, el proyecto empieza a tomar forma.
El momento incómodo: cuando no encaja perfecto
En terreno, rara vez todo coincide, exactamente, con lo que se imaginó en la ferretería. Tuviste la mejor de las asesorías, pero algo pasa que no funciona como lo imaginaste.
El material tiene otra textura, el espacio es más ajustado y la superficie no responde como se esperaba. Entonces, el tornillo vuelve a cambiar de rol. Se vuelve una prueba, funciona o no funciona, se ajusta o no ajusta y esto obliga a replantear la solución, a usar tu ingenio para este nuevo escenario.
La intervención silenciosa de la experiencia
Lo que marca la diferencia entre la solución o salir corriendo a buscar una gran cantidad de nuevos tornillos es la experiencia de quien está trabajando en el proyecto.
Un tornillo puede parecer correcto en el papel, pero hay tantas cosas que pueden influir para que algo salga mal. El tipo de herramienta disponible, la precisión del primer intento, la presión del montaje y es ahí donde el oficio entra en juego y se toman decisiones en el momento que corrigen la situación.
Cuando todo resulta finalmente
Hay un momento breve que, a veces, ni siquiera notas, en que la pieza que uniste con los tornillos deja de moverse, la unión se estabiliza y todo queda firme. Por fin, todo funcionó y ese instante es el verdadero cierre del proyecto.
Finalmente, lo que salió de la ferretería no es el mismo tornillo, es un proyecto terminado, nuevos aprendizajes y mejores habilidades.
Cada vez que visitas nuestras tiendas y te llevas a casa un tornillo o cualquier producto para tus proyectos, es donde empieza la primera parte de la historia, la segunda parte la pones tú.
Nos vemos en el siguiente blog.
