Cojines: el detalle que cambia tus espacios.

¿Quieres un cambio sutil pero poderoso en tu decoración? Los cojines son una buena elección.

No requieren instalación, no implican obra, no cuestan tanto. Pero cuando están bien elegidos, pueden hacer que un espacio pase de frío a acogedor en cuestión de minutos. Especialmente en invierno, cuando el sur invita a quedarse adentro, los cojines dejan de ser solo decoración, se vuelven parte del confort.

  1. Tipos de cojines.

No todos los cojines cumplen con la misma función, aunque a veces no lo parezca, así que antes de elegirlos, define dónde los usarás.

  • Cojines decorativos.

Son los más comunes. Se usan en sillones, en butacas, en la cama y dan estilo y color al espacio. Su valor no está en la funcionalidad solamente, su valor está en cómo aportan visualmente al espacio.

  • Cojines de apoyo (más firmes).

Son ideales para la espalda o para leer en el sillón o la cama. Combinan funcionalidad con estética y comodidad.

  • Cojines grandes o de piso.

Perfectos para espacios relajados, como la sala de televisión o el espacio para los niños. Funcionan bien en rincones para distenderse y bajar el estrés después de un día agotador.

  • Cojines con textura (tejidos, peludos, gruesos, con aplicaciones).

Dan carácter al espacio, aportan a la sensación táctil y visual. Son un gran aliado en ambientes neutros.

  1. Elige los de colores de tendencia si quieres estar trendy.
  • Los tonos tierra como el terracota, café, arena o beige cálido, transmite calidez y elegancia. Ideales en casas del sur porque combinan muy bien con la madera y el entorno.
  • Verdes apagados como como el verde oliva, musgo o verde grisáceos, trasmiten serenidad y conectan perfecto con el verde del sur.
  • Tonos púrpura profundos como el berenjena y el malva aportan lujo al ambiente y funcionan muy bien con maderas oscuras. 
  • Neutros clásicos como el blanco roto y los grises cálidos combinan con todo.
  1. El secreto está en no sobrecargar.

Mezcla tamaños, uno grande con otros de dimensiones más pequeñas. Combina distintas texturas y mantén una paleta de colores de no más de tres o cuatro colores para mantener la armonía y la sofisticación.

El secreto está en no es tener muchos, sino en combinarlos bien y en no llenar el sillón, para que el ambiente respire y te puedas sentar cómodamente. 

  1. Combinaciones que siempre funcionan en invierno.
  • Contraste: un color suave como un verde oliva + un terracota o burdeos para un efecto potente e impactante.
  • Tono sobre tono: elige colores suaves que sean del mismo tono para dar unas sensación cálida y serena. Por ejemplo, un color nude + un rosa suave.
  • Color acento: sorprende con un color de acento inesperado, como un berenjena como detalle llamativo. 

Estos son algunas sugerencias que pueden poner en práctica, pero no son reglas, así que no temas combinar con colores que a ti te gusten, las reglas en tu hogar, las pones tú.

Los cojines son una forma rápida, accesible y efectiva de transformar tu casa, especialmente en invierno, porque, a veces, lo que se necesita para que el espacio se sienta distinto, no es algo grande y costoso, es un pequeño detalle y el cojín es el accesorio perfecto.

Nos vemos en el siguiente blog. 

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