La decoración emocional está irrumpiendo cada vez con más fuerza y su propuesta va más allá de la estética y la creación de espacios bellamente perfectos, busca influir positivamente en el estado de ánimo y dar una sensación de felicidad y calma a quien habita un espacio.
La decoración emocional se centra en la conexión personal con el hogar, lejos de estilos decorativos establecidos. Busca que la casa refleje los gustos personales, que hable de quienes viven en él.
Claves para una decoración emocional
- Incorpora objetos que hablen de tu historia y personalidad, que tengan un significado personal o recuerdos que te evoquen momentos felices, da lo mismo si no combinan con la decoración.
- Luce retratos, fotos y álbumes familiares que cuenten sobre ti y quienes forman parte de tu historia.
- Exhibe objetos, souvenirs de viajes felices u objetos heredados de aquellas personas que son importantes para ti.
- Adquiere piezas de artesanía únicas, que cuenten una historia, aléjate de los objetos masivos que no dicen nada.
- Utiliza el color que potencie tus emociones y te despierte una sensación de paz y calma.
No te restes de los colores vibrantes en pequeños detalles, si es que te gustan.
Busca tu propia paleta de colores, aunque no sea la última tendencia y úsalos en paredes, objetos, textiles.
- Juega con la iluminación para transformar la atmósfera de tus espacios. Maximiza la luz natural cuando puedas y agrega luces indirectas y cálidas para crear ambientes íntimos y relajantes.
- Aromatiza los espacios con flores naturales. Descubre el efecto transformador de los aceites esenciales para evocar sensaciones de calma o energía, si lo prefieres. No te restes de la calidez de las luz de las velas, con su aire nostálgico y romántico.
- Integra texturas y materiales naturales para potenciar el efecto sensorial del tacto. Los cojines mullidos, las mantas suaves invitan a la relajación. Materiales como la cerámica, la piedra o el lino conectan tu espacio a lo natural, provocando una sensación de calidez.
- Usa y abusa, si quieres, de las plantas de interior para conectarte con la naturaleza y mejorar el bienestar mental.
- Consigue espacios organizados y armoniosos. Los espacios ordenados ayudan a la claridad mental y una buena organización aleja la sensación de agobio, huye de la acumulación de objetos innecesarios, que nada tienen que ver contigo.
La decoración emocional busca el equilibrio personal, no se trata de eliminar objetos o de llenarte de ellos, sino de elegir conscientemente aquellos que aporten valor emocional y bienestar a quienes viven en una casa.
La decoración emocional puede ser hasta económica, si lo piensas, solo basta con mirar con detención lo que tienes, reflexionar si lo quieres en tu vida o prefieres dejarlo ir, agregar detalles nuevos si te gustan y van contigo.
Con este estilo decorativo, eres tú quien elige qué entra y qué se queda en tu hogar, porque te da felicidad.
Nos vemos en el siguiente post.
